Se contrata poco porque casi nadie pregunta
El seguro de vida que se resuelve contestando preguntas, no pasando por el laboratorio
A esta modalidad se le dice aceptación simplificada: la institución de seguros cambia el examen médico por un cuestionario de salud corto y decide con eso. En esta página verás qué revisa, hasta dónde llega la suma asegurada, cuánto dura el periodo de espera y por qué el cuestionario se contesta completo. Después te acercamos a un agente con cédula vigente. Seniorcaremx no es una aseguradora: la póliza la expide una institución autorizada por la SHCP.
- Qué revisa la institución cuando no hay estudios de por medio.
- Hasta dónde llega la suma asegurada en esta modalidad.
- Qué es el periodo de espera y desde qué día se cuenta.
Contestar las ocho preguntasMarcar al +52 833 516 0501
Tres minutos, sin costo y sin compromiso de contratar. Puedes cerrar la página a media pregunta y no pasa nada.
De esta página a una póliza, en cuatro movimientos
Ninguno de los cuatro te obliga al siguiente, y el último no lo firmamos nosotros.
Contestas ocho preguntas
Se responden aquí mismo, con el pulgar, y el resumen se dibuja en tu pantalla sin viajar a ningún servidor.
Dejas cuatro datos
Nombre, correo, teléfono y el estado donde vives. Con eso alguien puede buscarte; nada de cuentas ni tarjetas.
Te llama un agente con cédula
Él sí cotiza, llena la solicitud contigo y te dice de qué institución habla y con qué número de cédula trabaja.
La institución resuelve
Revisa lo que declaraste y decide: acepta la solicitud, la acepta con ajustes o la declina. Esa decisión no la anticipa nadie más.
Por qué el cuestionario de salud se contesta completo
Aquí está el trato de fondo de la aceptación simplificada: la institución renuncia a mandarte al laboratorio y, a cambio, se apoya en lo que tú declaras. Son unas cuantas preguntas —tabaco, si estás en tratamiento, si te operaron, si alguien te dijo alguna vez que tienes algo— y se contestan de frente, aunque la respuesta no sea la bonita.
La Ley sobre el Contrato de Seguro es clara con esto: quien solicita debe declarar los hechos importantes que conoce, y una omisión o una inexactitud sobre algo que habría cambiado la decisión permite a la institución rescindir el contrato. El problema es cuándo se descubre: no al firmar, sino cuando la familia presenta la reclamación y alguien lee el expediente con calma. Contestar de más nunca ha costado una póliza; contestar de menos, sí.
Dos documentos mandan sobre todo lo demás, y conviene pedirlos por correo para leerlos en casa y no en el mostrador:
- La carátula, donde vienen tu nombre, la suma asegurada, la vigencia y los beneficiarios con su porcentaje.
- Las condiciones generales, donde viven las exclusiones y el periodo de espera con su fecha de arranque.
Si algo que te dijeron de viva voz no aparece en esos dos papeles, manda el papel. Volver a preguntar no le cuesta nada a nadie.
Qué se mueve con la edad
La edad es el primer renglón de cualquier propuesta, y de ella dependen tres cosas: lo que cuesta la prima, hasta dónde llega la suma y cuánto dura la espera. Busca tu tramo y entra por ahí.
- Puede tener sentido si vives en México, porque estas pólizas se contratan con domicilio en el país.
- También si tienes entre 18 y 70 años cumplidos, que es el rango donde más se mueve esta modalidad.
- Y sobre todo si prefieres no pasar por estudios de laboratorio para poder contratar.
| Tramo | Lo que suele cambiar | Cuestionario |
|---|---|---|
| 18 a 34 años | La prima arranca baja y el plazo puede ser largo. A esta edad casi siempre se contrata por un crédito recién firmado. | Empezar aquí |
| 35 a 49 años | Es el tramo donde más se pregunta: hijos en la escuela, hipoteca a la mitad y un sueldo del que depende la casa. | Empezar aquí |
| 50 a 61 años | Empiezan a pesar dos cosas en la propuesta: el periodo de espera y el tope hasta donde llega la suma asegurada. | Empezar aquí |
| 62 a 70 años | Quedan menos planes abiertos y las preguntas de salud cuentan más en la decisión de la institución. | Empezar aquí |
Tocar tu tramo solo abre las preguntas: no manda nada, no te apunta a ninguna lista y no te compromete a contratar.
Para qué le sirve a tu familia esa suma
No es un ahorro ni un premio: es dinero que la institución entrega a los beneficiarios que tú anotaste. Ábre cada renglón y verás a dónde suele ir.
Lo que quedó debiendo
Un crédito de nómina, el saldo de la tarjeta o los abonos de la camioneta no desaparecen con la persona: los sigue debiendo la sucesión y son la primera llamada incómoda que recibe la familia. Con $250,000 MXN se cubre el resto corto de un crédito personal en Tampico sin tocar el ahorro de nadie.
Pregúntale al agente si el crédito ya trae su propio seguro de vida, para no terminar pagando dos veces la misma deuda.
Los gastos de los primeros días
Velatorio, traslado, cremación o inhumación y las copias del acta se pagan en la misma semana, que es cuando nadie tiene cabeza para juntar dinero. Un servicio sencillo en esta zona del Golfo parte de unos $38,000 MXN y sube cuando hay que trasladar el cuerpo a otro estado.
Pregúntale al agente con qué documentos se cobra, quién puede cobrar y en cuántos días hábiles paga la institución una vez entregado el expediente.
El año que viene después
Renta, colegiaturas, despensa y luz siguen llegando el día uno de cada mes. Una parte de la suma asegurada sirve para que la casa no cambie de golpe mientras la familia decide con calma: $500,000 MXN equivalen a varios meses de gasto corriente en un hogar de dos ingresos.
Pregúntale al agente cómo se reparte entre varios beneficiarios y qué ocurre si uno de ellos falta antes que el asegurado.
Cinco números que no prometen nada
Unos salen del trámite y otros de la ley. Ninguno dice cuánto vas a pagar de prima: eso lo calcula la institución con tu solicitud enfrente.
Tres personas que ya pasaron por el trámite
«Cuando llené la solicitud me dio flojera acordarme de una operación de hace ocho años y estuve a punto de dejarla fuera. El agente me frenó: me explicó que un renglón omitido se cobra el día de la reclamación y no antes. Lo anoté completo y me quedé tranquila.»
Rocío H.Tampico, Tamaulipas«Yo pedí que me mandaran por correo las condiciones generales antes de firmar nada. Las leí en la cocina, con un café, y subrayé tres dudas. Volví a marcar con la hoja enfrente y las tres tenían respuesta escrita en el mismo documento.»
Gerardo S.Ciudad Victoria, Tamaulipas«Lo que me acomodó fue que me dijeran de entrada que la suma tiene un tope porque no hay estudios de por medio. Prefiero un número honesto y chico que una promesa grande que después nadie sostiene por escrito.»
Mireya P.Poza Rica, Veracruz
Cuatro cosas que Seniorcaremx no hace
- No expedimos carátulas ni cobramos recibos de prima: Seniorcaremx no es una aseguradora ni una institución de seguros.
- No decidimos quién entra ni quién queda fuera; esa decisión es de la institución cuando revisa la solicitud completa.
- No cobramos por explicar. Ni esta página ni la llamada con quien contesta el teléfono tienen costo para ti.
- No pedimos números de tarjeta, NIP ni contraseñas de banca en línea, ni por teléfono ni en los formularios del sitio.
Preguntar no cuesta y no te amarra
Contesta las ocho preguntas o marca de una vez: dentro del horario contesta una persona, no una grabación, y nadie te va a pedir datos bancarios para platicar contigo.
Abrir las ocho preguntasLlamar al +52 833 516 0501| Lunes a viernes | 8:00 a 18:00 |
|---|---|
| Sábado | 9:00 a 13:00 |
| Domingo | Cerrado; escribe a [email protected] y contestamos el lunes |